Comunidades Ancla: No fuimos creados para caminar solos
¿Por qué Comunidades?
Desde el principio, Dios nos diseñó para vivir en relación. En Génesis encontramos una declaración que revela una necesidad fundamental del ser humano: “No es bueno que el hombre esté solo.”
La primera iglesia entendió esto. Hechos 2 nos muestra una comunidad que aprendía junta, oraba junta, compartía la mesa, suplía las necesidades de otros y crecía en su relación con Jesús. La iglesia no era simplemente un lugar al que asistían; era una familia a la que pertenecían. Ese es el corazón de Comunidades Ancla. Queremos crear espacios seguros donde podamos compartir la vida, construir relaciones genuinas y ser formados intencionalmente en el amor, las palabras y el carácter de Jesús. Porque el crecimiento espiritual no sucede por accidente. Necesitamos personas que nos inspiren y nos animen, pero también personas que nos ayuden a aprender a perdonar, reconciliarnos, restaurar relaciones y amar mejor. En Comunidades encontrarás un espacio para:
Crecer en tu relación con Jesús.
Conectar de manera genuina con otras personas.
Compartir la vida en un ambiente seguro.
Ser acompañado durante las diferentes temporadas de la vida.
Aprender a vivir de manera práctica las enseñanzas de Jesús.
No necesitas tener todo resuelto. No necesitas conocer toda la Biblia. No necesitas ser perfecto.
Solo necesitas estar dispuesto a dar el siguiente paso y dejar de caminar solo.
Hay un lugar para ti
Tendremos comunidades para hombres, mujeres, parejas y diferentes etapas de vida, con un mismo propósito: crecer juntos y seguir a Jesús en comunidad.
No fuimos creados para caminar solos.
Encuentra tu comunidad.